Soy humano. Drive me!

Soy humano. Drive me!

volvo_drive_meEstás sentado a los mandos de tu Volvo de última generación. Los sistemas se activarán si puedes colisionar, si te sales del carril, si hay alguien en el ángulo muerto, y hasta los limpiaparabrisas evalúan la cantidad de lluvia que cae para hacer mejor su trabajo. La radio se nivela sola y cuando aparques te harás una idea de cuánto espacio tienes detrás a base de “pips”. En un coche así, creo que está claro quién es el responsable de que a pesar de todo siga habiendo atascos, o incluso accidentes. El coche no es precisamente el eslabón más débil.

Alguien que debería ser tan perfecto como el vehículo que conduce, tiene cosas como “tiempo de reacción”, sueño, distracciones o incluso un mal día.

Las largas colas que originan la curiosidad de los conductores tras un accidente nos deberían dar una idea de que lo nuestro no es conducir. Mejor que lo haga una máquina. ¿No es seguro? Bueno, es todo un Volvo 😉

Inseguro es ir dormido, o bebido y saltarse las prohibiciones. Querer salir de una rotonda desde el carril interior sin avisar o saltarte semáforos porque tienes prisa. O tener un simple despiste.

En Suecia (claro) ya hay 100 Volvos… que van solos. No se quejarán, ni tocarán el claxon injustificadamente, ni gritarán cosas por la ventana, ni, sobre todo, conducirán de forma imperfecta.

Algún día, nuestros hijos se sorprenderán de que los ingenieros hubieran dejado algo tan delicado, complejo y crítico como conducir, a esos seres imperfectos que somos todos.

Por lo demás, todo son ventajas.

Este vídeo te muestra algunas (para todos) del proyecto “Drive Me”:

… y así se presenta el sistema para todos: