¿Qué ocurre si me equivoco y echo gasolina a mi coche diésel?

¿Qué ocurre si me equivoco y echo gasolina a mi coche diésel?

¿Qué ocurre si me equivoco y le echo gasolina a mi coche diésel?

 

¡UY!, eché gasolina en vez de diésel… ¿Y ahora qué hago?

Si has tenido la mala suerte o el despiste de echar gasolina a tu diésel, el motor arrancará y funcionará. Pero funcionará mal. Si no te das cuenta rápido de esta equivocación y sigues en marcha y quemando gasolina, terminarás por destrozar el motor de tu coche.

Dependiendo de la cantidad de gasoil que tuvieras en el depósito antes de echar gasolina, al principio, no se notará. Pero en el momento en que empiece a llegar la gasolina al motor diésel, éste comenzará a emitir ruidos muy extraños hasta detenerse por completo. La gravedad de la avería dependerá de la cantidad de gasolina que se haya mezclado con el gasoil. Con un poco de suerte, el motor no se gripará por completo, pero, en cualquier caso, la avería será grave. 

La solución pasa por llevar el coche a tu taller de confianza para vaciar y limpiar el depósito de combustible. También habrá que limpiar a fondo los inyectores y el filtro de gasoil. La bomba de inyección tendrá que ser reemplazada. 

¿Y al revés, y si echo diésel a mi coche con motor de gasolina?

El boquerel de una manguera diésel es más ancho que el de una manguera de gasolina, por lo que, físicamente, resulta casi imposible echar gasóleo a un coche con motor de gasolina. Pero si, por cualquier circunstancia, llegásemos a repostar con gasoil en nuestro coche de motor gasolina, lo más probable es que éste ni siquiera arrancase (dependería de la proporción de la mezcla de combustibles). Si advertimos, antes de arrancar, que nos hemos confundido de combustible, deberemos llamar a la grúa y acudir lo antes posible al taller para vaciar el depósito y eliminar todo el gasoil antes de volver a llenarlo con gasolina.
Sin embargo, si ya hemos arrancado el coche y el gasóleo ha llegado al motor, en el taller deberán vaciar todo el depósito de combustible, tubos e inyectores por los que haya podido circular el diésel.

 

La avería producida en el motor de un coche diésel al repostar con gasolina, es más grave y por lo tanto más cara, que la avería que podría generar repostar con gasoil en un coche con motor de gasolina.