El primer Volvo: el ÖV 4

El primer Volvo: el ÖV 4

Volvo OV4O, si lo prefieres, Jakob… el nombre que se le había dado a un prototipo del coche… y por el que finalmente fue popularmente conocido aquel primer Volvo. Por lo que respecta a su nombre oficial, ÖV 4, en sueco quiere decir carruaje abierto de 4 cilindros. Sea como sea, lo cierto es que, un ya lejano 14 de abril de 1927, vio la luz un coche que ha marcado la línea de trabajo posterior de Volvo: fiabilidad, seguridad y robustez de sus modelo. Aquel ÖV 4 contaba, además de con el mencionado motor de cuatro cilindros -que desarrollaba 28 CV a 2000 rpm-, con una transmisión de 3 velocidades. Aquel primer Volvo era capaz de alcanzar los 90 km / h -aunque la marca recomendaba mantener una velocidad de crucero de 60 km / h- y montaba ruedas con radios de madera en su color natural y llantas desmontables. En cuanto al cuerpo del vehículo, estaba diseñado para cinco plazas, tenía cuatro puertas y estaba techado con una capota construida en acero, cobre y madera de haya. En cuanto a los asientos, estaban tapizado en cuero.
Assar Gabrielsson y Gustaf Larson, fundadores de VolvoLos creadores de este primer Volvo -y padres de la marca- fueron Assar Gabrielsson y Gustaf Larson. Gabrielsson, licenciado en Economía y hombre de negocios, había iniciado su carrera profesional en la empresa SKF, entonces dedicada a la producción de rodamientos. Allí conoció a y Gustaf Larson, quien trabajaba para la marca como ingeniero y diseñador. En el verano de 1924, ambos acordaron unir sus esfuerzos, conocimientos y capitales y dedicarse a la producción de automóviles.

Encontrar dinero para comenzar a construir lo que fue Volvo, no fue fácil… así que decidieron construir diez prototipos (los Jacobs), para que los posibles socios financieros pudieran ver en que estaban invirtiendo.

Como dato curioso, habría que señalar que el día inicialmente indicado para la presentación del primer ÖV 4… tuvo que ser retrasado un día. ¿La razón? la transmisión del ÖV4 engranaba la marcha atrás cuando se ponía primera. Y es que se habían ensamblado mal los engranajes del eje trasero. Lo que mal empieza… muy bien puede acabar.

Pepe Varela